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¿Te sientes desmotivado, apático, o incluso deprimido, en tu puesto de trabajo? ¿Odias los lunes? ¿Pasas la semana esperando con impaciencia que llegue el viernes? ¿Te pasas el año esperando que lleguen las vacaciones? ¿Te has sentido infravalorado por tus jefes y con la sensación de estar en un lugar que no te corresponde? ¿Alguna vez te has preguntado en tu empleo; qué carajo estoy haciendo yo aquí?

 Si has respondido que sí a alguna de estas preguntas, deberías reflexionar sobre tu situación laboral. Si has respondido que sí a más de una, siento ser yo quien te lo diga pero, estás jodido. Y si has respondido que sí a todas, la cosa está muy clara; la causa de estar tan jodido es que no estás siendo coherente en cuanto a tu situación laboral. Y no olvidemos que el trabajo es el lugar en donde más tiempo pasamos cada día, durante toda la vida.

 Pero tranquilo; antes de castigarte a ti mismo culpándote por ello recuerda que no hay malas empresas ni malos empleados sino pésimos gestores que arruinan a las empresas y líderes ineptos incapaces de ganarse la confianza y obtener la mejor versión de sus empleados.

 Está claro que el tema de hoy es la motivación laboral pero, antes de entrar en materia, vamos a revisar las definiciones más formales de esta palabra.

  

 Qué es motivación laboral

 

  •  Según la RAE, motivación es: “Ensayo mental preparatorio de una acción para animar o animarse a ejecutarla con interés y diligencia.” O también podemos decir que tener motivación es; “tener un motivo, una causa o razón, que te mueve para algo.”

 

  •  Según FORUM PSICÓLOGOS: “En psicología y filosofía, motivación son los estímulos que mueven a la persona a realizar determinadas acciones y persistir en ellas para su culminación. Este término está relacionado con voluntad e interés.”

 

  • Trasladando esto al ámbito laboral; “motivación es la voluntad para hacer un esfuerzo, por alcanzar las metas de la organización (empresa), condicionado por la capacidad del esfuerzo para satisfacer alguna necesidad personal.”

 

 O sea que, si lo que la empresa me pide que haga satisface alguna de mis necesidades personales, me motiva y estoy contento con mi trabajo; pero si lo que me pide la empresa que haga no va conmigo porque no está alineado con mis valores y apenas satisface mis necesidades, no me motiva y me quemo cada día un poco más. Es de cajón. Pero seguro que esto ya lo sabías sin haber tenido que estudiar de 5 a 10 años de carrera, master y doctorado, ¿verdad?

 Dicho esto, ahora sí; vamos a hablar un poco de la motivación, y de la falta de ella, a la hora de hacer eso que se lleva tantas horas de nuestro tiempo y a lo que nos dedicamos profesionalmente, ocupando gran parte de nuestra vida. Veamos cuáles pueden ser algunas de las causas que produzcan una situación laboral favorable o desfavorable.

 

  

   

No motiva

 

   

 Lo que NO motiva

 

1. Problemas en las relaciones laborales

 No hay nada más tenso e incómodo que tener que pasar obligatoriamente 8 h o más cada día en medio de un mal ambiente y junto a unas personas con las que tu relación no es buena. Esto se puede considerar como estar atrapado en un medio hostil y puede que lo soportes un tiempo pero, tarde o temprano, esta bomba de relojería acabará estallando.

 

 2. Que te controlen todo el tiempo

 Es algo muy similar al punto anterior solo que en este caso, además, hay que sumar el hecho de tener que trabajar con la presión añadida de tu supervisor, echándote el aliento en la nuca, qué cosa más desagradable, siempre dispuesto a clavártela.

 Fuera de coñas; una cosa es mantener una cierta tensión en el trabajo, lo cual me parece lógico para no relajarte y no cometer errores, y otra cosa es trabajar bajo presión todo el día, todos los días. Estamos hablando de un empleo cualquiera en una empresa de tantas; un trabajo normal, en una empresa normal. No hablamos de las fuerzas especiales en una misión de alto riesgo, joder.

 

 3. Falta de confianza

 Siempre se dice que la falta de confianza es una de las principales causas de divorcio y, es cierto que, si no hay confianza la relación se va al carajo. Pues en las relaciones laborales o profesionales pasa lo mismo. Si crees que tu jefe, como persona que te emplea, no confía en ti, puede que empieces a dudar de si lo que haces satisface o no las necesidades de la empresa y, por ello, te sientas inseguro en tu puesto.

 Por otro lado, si la falta de confianza es por tu parte y eres tú quien no confía en tu jefe, tus compañeros, o lo que sea de la empresa, en ese caso vas a sentirte estresado por cada movimiento que hagan los demás y, lo siento, pero es algo que no puedes controlar.

 

 4. Estar desinformado

 Esto es consecuencia de la falta de confianza de tu empleador hacia ti, o hacia todos sus empleados. O quizá sea política de empresa no informar a los empleados de lo que ocurre y de cómo van las cosas, en cuyo caso, es una muestra de opacidad y soberbia por parte de la dirección.

 A otro nivel más simple de información, en el día a día; que no te informen, o lo hagan de un modo incorrecto, de tus competencias, tus responsabilidades, tus derechos y obligaciones, etc. no solo es desinformar; en mi opinión es manipular, y nada bueno puede salir de ahí.

 

5. Falta de formación y capacitación

 Una capacitación adecuada al puesto de trabajo es algo fundamental que muchas empresas pasan por alto, y no me refiero solo a una formación inicial, sino también a cursos de reciclaje. Esto provoca situaciones de frustración en los empleados al tener que aprender por su cuenta, improvisando sobre el terreno, y sentirse poco eficaces en el desempeño de sus tareas.

 

 6. Baja remuneración

 A estas alturas creo que no hace falta decir que quien trabaja como empleado por cuenta ajena no lo hace por amor al arte. Todos tenemos necesidades que cubrir y las económicas son importantes.

 Que te paguen un salario bajo, aparte de la obviedad de que no te alcance para cubrir tus necesidades económicas, hace que te sientas poco valorado, o que creas que tu trabajo no vale gran cosa, por lo que es probable que mine tu autoestima.

 

7. Una jerarquía torpe

 En muchos casos, se pueden dar todas las circunstancias favorables para que una empresa tenga éxito: Tener un nicho de mercado definido, una necesidad que cubrir a un público objetivo, una solución que ofrecer a ese público, un producto o servicio fantástico, unos empleados bien cualificados y un buen ambiente entre ellos. Pero si la jerarquía de mando de la empresa es torpe y empieza a cometer errores puede provocar el caos en muy poco tiempo.

 Por muy buenos que sean los músicos y muy afinados que estén los instrumentos, la música no sonará bien si el director no sabe hacer su trabajo. Y esto hace que los músicos pierdan el interés por tocar en esa orquesta.

 

  

sí motivación laboral

  

 Lo que SÍ motiva

 

1. Ser aceptado por el equipo e integrarse

 Sentirse arropado por tus compañeros y supervisores en un buen clima laboral hace que te sientas cómodo en tu empleo. Sencillamente, no solo no te importa ir a trabajar sino que, la mayoría de los días, tienes ganas de hacerlo para poder relacionarte con esas personas con las que compartes tu actividad profesional.

 No es lo mismo ir al trabajo casi obligado y de mal rollo, como veíamos antes, que hacerlo con gusto y con ganas. La situación cambia mucho.

 

2. Tener autonomía

 Como contrapartida a estar controlado, tenemos este punto. Tener autonomía para realizar tu trabajo es tener libertad para desempeñarlo según tu criterio, dentro de las pautas que rijan tu actividad. Es tener la confianza de la empresa que te emplea, y la de tus jefes. Esto te hace sentir mucho más valioso y respetado, y aumenta tu responsabilidad.

 

3. Tener responsabilidad

 Viene al hilo del punto anterior; tener responsabilidad es tener la confianza y el respeto de tus jefes ganados. Ellos creen en ti y en tu capacidad para aceptar retos y realizar un trabajo, asumiendo los resultados y las consecuencias que se deriven. La empresa ha delegado en ti y, por tanto, te está cualificando, lo cual te hace sentir más valorado dentro de la estructura.

 

 4. Que te valoren

 Seguimos con el hilo. Que te valoren dentro de la empresa en la que trabajas quiere decir que te consideran importante para la consecución de sus objetivos. Saben que tus aptitudes son útiles para satisfacer sus necesidades. Es necesario que estés allí y hagas lo que sabes hacer con eficacia. Todo esto hace que aumente tu compromiso.

 

5. Sentirte eficaz

 Es sentir que tienes la capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera de ti. Es sentir que eres útil en la organización, en la empresa o proyecto y que se cuenta contigo para sacarlo adelante. Esto hace que te involucres más en esa empresa y que mejores tu rendimiento.

 

6. Un buen líder

 Como he dicho antes, en los NO motiva, un director torpe puede hacer sonar mal a la mejor orquesta. Pero también se da el caso contrario. Un buen director, un maestro, es capaz de sacar lo mejor de cada uno de los músicos de su orquesta por el hecho de saber colocar a cada uno en su lugar y saber sincronizar y acompasar cada pieza en el momento preciso que le corresponde.

 Un buen director sabe sacar música de su banda, incluso aunque los músicos sean mediocres, porque solo permitirá que estos toquen las piezas que conozcan, con el instrumento que mejor sepan tocar y les guiará para que lo hagan lo mejor posible.

 Todo buen líder hace esto mismo, sea lo que sea a lo que se dedique, y siempre va delante asumiendo sus responsabilidades.

 Un buen líder es el ejemplo que hace crecer a cualquier seguidor. Si tienes un buen líder en tu empresa te ayudará a crecer, no solo profesionalmente, sino también en el ámbito personal.

 

 

   

motivación laboral

  

 ¿En qué momento profesional te encuentras?

 Ahora sería bueno que reflexiones un poco sobre todos estos puntos y te plantees con cuales te sientes identificado en tu negocio (tu empleo también es tu negocio), e identifiques en qué momento profesional te encuentras y si mantienes, o no, esa motivación laboral.

 Si te identificas más con los puntos que SÍ motivan y te encuentras moviéndote en ese terreno, ¡enhorabuena! Te felicito y te animo a continuar con lo que estés haciendo.

 Pero si tu sensación es que estás más cerca de los puntos del principio y estás viviendo esas circunstancias que NO motivan, tal vez, deberías replantearte lo que estás haciendo y cambiar de aires.

 A mí, personalmente, lo que me motiva laboralmente es hacer algo que realmente me guste y ame hacer.

 La cultura oriental, que es de las más antiguas que sobreviven, nos deja estas dos perlas de un tal Confucio.

 

 “Tu único trabajo en la vida consiste en encontrar tu trabajo ideal”. 

 

 “Encuentra un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar

  ni un sólo día más en toda tu vida”.

 

 Hay quien dice que para desarrollar tu pasión y tu vocación no hace falta que seas independiente, autónomo, o como quieran llamarlo, si no lo deseas. Puedes aplicar esta filosofía trabajando para una empresa ajena si así te sientes realizado. Yo no voy a discutirlo ni a negarlo; así es ciertamente. Pero, en este caso, siempre serás un empleado por mucho que lo maquillen y lo adornen, esa es la realidad.

 

 “El hombre que me da trabajo, al que tengo que sufrir,

  este hombre es mi dueño, llámelo como lo llame”.

 Henry George

 

 “Cuando el trabajo es un placer la vida es bella.

  Pero cuando nos es impuesto la vida es una esclavitud”.

 –Máximo Gorki

 

 Si tienes un sueño; no lo dudes y lucha por él, nunca es tarde. No dejes que nada ni nadie te quite la ilusión de vivir como a ti te gustaría vivir. Insisto, como dicen por ahí; “el mundo necesita personas que hagan lo que aman”. 

 Y si todavía no has descubierto cuál es tu pasión tranquilo, todo llega. Te aseguro que todo el mundo tiene alguna. Solo es cuestión de que empieces a conocerte de verdad a ti mismo y de que dediques más tiempo a estar contigo, sin ruidos externos ni interferencias. Eso se llama autoconocimiento, o desarrollo personal, y está al alcance de todo el mundo.

 

 “Dichoso es aquel que mantiene una profesión

  que coincide con su afición”.

 –George Bernard Shaw

 

 “Todas las personas tienen la disposición de trabajar creativamente.

  Lo que sucede es que la mayoría jamás lo nota”.

 –Truman Capote

 

 

 Creo firmemente que no venimos a este mundo ni a sufrir ni a pasarlas putas, de ningún modo, y soy partidario de no apegarse a nada por mucho que haya supuesto en el pasado. Por eso mantengo una máxima que es; si no te hace feliz no lo hagas.

 Pero esto es solo mi forma de pensar y, por supuesto, no aconsejo a nadie ni digo a nadie lo que tiene que hacer. Yo solo escribo para que quien quiera entender entienda.

 

 “En vez de preguntarte ¿Cuándo serán mis próximas vacaciones?

 Mejor, construye una vida de la que no necesites escapar”.

  –Seth Godin

 

 

Gracias por formar parte de este proyecto y

Recuerda que somos el cambio

 


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